En este nuevo post me gustaría hablaros de la estrecha relación que existe entre la reproducción asistida y la alimentación.
Se sabe que presentar un estilo de vida saludable influye en la fertilidad humana. Entre los factores que pueden hacer mejorar nuestro estilo de vida y por lo tanto nuestra fertilidad, están realizar actividad física moderada a vigorosa (al menos 30 min al día), consumo moderado de alcohol, presentar un índice de masa corporal saludable adecuado a nuestra complexión y, siendo uno de los factores más importantes, llevar una dieta saludable y equilibrada.
La nutrición parece estar fuertemente relacionada con el rendimiento reproductivo tanto en hombres como en mujeres. Contar con una dieta que presente niveles equilibrados de nutrientes como son vitaminas (vitamina A, vitamina E, vitamina C, ácido fólico, vitamina D), minerales (Selenio, Zinc, Hierro) y ácidos grasos (DHA), es importante para un buen funcionamiento de todo el sistema reproductivo humano.
La dieta mediterránea es una buena opción de dieta saludable, ya que se trata de una de las dietas más completas y variadas que existen, donde podemos incluir en ella abundantes frutas, verduras, legumbres y pescados. Es un ejemplo de dieta que, si se hace de forma correcta, presenta un nivel equilibrado de nutrientes que pueden ayudar en el éxito de un tratamiento de Fecundación in vitro.
Hay que tener en cuenta que una ingesta excesiva de todos estos nutrientes pueden hacer el efecto contrario al deseado pudiendo ser perjudicial para nuestro organismo. El objetivo de todo ello es llegar a alcanzar unos niveles adecuados de nutrientes.
¿QUÉ NUTRIENTES INFLUYEN EN LA FERTILIDAD TANTO MASCULINA COMO FEMENINA?
-> VITAMINA E: la vitamina E es un nutriente liposoluble y que actúa como antioxidante ayudando a nuestras células a protegerse contra los daños causados por los radicales libres, que se forman cuando nuestro cuerpo convierte los alimentos que son consumidos en energía.
Este nutriente se encuentra en aceites vegetales como el de oliva o el de girasol y en algunos frutos secos (avellanas, cacahuetes, piñones o almendras). También puede encontrarse en el coco, la soja, aceitunas verdes, arroz, espinacas, y en algunas especias como al albahaca y el orégano.
Esta vitamina tiene influencia en el sistema hormonal de la mujer permitiendo una buena regulación de los ciclos menstruales y durante el embarazo, influyendo en el desarrollo neurológico del feto. Un exceso o una deficiencia de dicho nutriente puede ser perjudicial durante el embarazo, y por lo tanto, en el normal desarrollo del feto. En los hombres se vería afectada la calidad espermática, más concretamente la motilidad.
-> VITAMINA D: se trata de una vitamina liposoluble que es necesaria para la formación de los huesos, dientes y para la absorción del calcio a nivel intestinal.
Este nutriente se obtiene principalmente de las exposiciones de los rayos solares (UV). También se encuentra en algunos alimentos como pescados (salmón) y mariscos, lácteos, soja, queso, frutos secos, el huevo o algunas legumbres.
En la mujer, este nutriente puede regular los ciclos menstruales mediante su influencia en la regulación de los estrógenos y progesterona. Además, ayuda a mejorar la calidad del tejido ovárico y uterino, que se traduciría en una mejor calidad ovocitaria y endometrial. En hombres ayuda a regular los niveles de testosterona permitiendo un buen desarrollo espermático, y por lo tanto, en una mejora de la cantidad y calidad del semen.
Una deficiencia de este nutriente puede provocar osteoporosis, hipocalcemia y osteomalacia, y en el caso de un exceso puede afectar a la absorción intestinal de calcio generando unos altos nivel viendose afectados órganos como los riñones.
ÁCIDOS GRASOS





























