MIOMAS UTERINOS: APARICIÓN, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTOS Y COMO PUEDE AFECTAR A LA FERTILIDAD

octubre 14, 2020

     En este nuevo post os quiero hablar sobre los miomas uterinos que pueden llegar a afectar a una de cada cuatro mujeres (20-50%) en edad reproductiva. Aparecen principalmente en mujeres de entre los 30 y los 50 años, mientras que en mujeres menores de 20 años su aparición es poco común. 

    La mayoría de las mujeres que presentan este tipo de afectaciones no son conscientes de que lo padecen ya que no desarrollan síntomas, no requiriendo tratamiento alguno. Normalmente, el tamaño de los miomas disminuyen con la aparición de la menopausia. Esta afectación es más frecuente en mujeres afroamericanas que en mujeres blancas, hispana o asiáticas.  



Imagen 2: visualización de miomas uterinos (Link imágen: https://www.gomezroig.com/mioma-uterino/)


¿QUÉ ENTENDEMOS COMO MIOMAS UTERINOS?

    Los miomas uterinos son tumores benignos que se desarrollan a partir de su músculo liso que se encuentra en la pared del útero, el miometrio. Estos tumores benignos son ricos en matriz extracelular y que derivan de los miocitos presentes en el miometrio. 

    En la mayoría de los casos pueden aparecer varios miomas juntos, pero también pueden encontrarse en solitario. Los miomas pueden ser tan diminutos que se necesite un microscopio para llegar a verlos o por el contrario, pueden alcanzar un gran tamaño. 

   También reciben el nombre de fibromas, fibromiomas leiomiomas, y su tratamiento va a depender de los síntomas que presenten, la edad y del deseo reproductivo de la mujer. 

    Los miomas pueden crecer:

  1. En la pared muscular del útero (miometriales). Son frecuentes en un 40% y crecen en la zona central del miometrio y pueden llegar a aumentar el tamaño completo del útero. 
  2. Justo bajo la superficie del revestimiento uterino (submucosos). Son los menos frecuentes (5%) y provocan sangrados menstruales (hipermenorrea) pudiendo llegar a desarrollar anemia ferropénica. 
  3. Justo bajo la cubierta externa del útero (subserosos). Son los más comunes (55%) y pueden llegar a comprimir órganos adyacentes si se llegan a desarrollar mucho.
  4. En un tallo o pedúnculo largo en la parte externa del útero o dentro de la cavidad del útero (pedunculados). Si se produce la torsión del tallo o pedúnculo puede ocasionar fuertes dolores. 

Imagen 2: Localización de los diferentes tipos de miomas (Link imagen https://www.reproduccionasistida.org/mioma-uterino/localizacion-de-los-miomas/)


¿QUÉ PUEDE CAUSAR LA APARICIÓN DE LOS MIOMAS UTERINOS?

    Aún no son claras que cuáles pueden ser las causas exactas de la aparición de los miomas uterinos, pero se barajan dos posibles opciones que se creen que pueden ocasionarlos. 

    Pueden ser debido a un factor hormonal, ya que para su crecimiento necesitan de la ayuda de los estrógenos, que son las hormonas sexuales esteroideas de tipo femenino producidas principalmente por los ovarios y de la progesterona, cuya función principal durante el ciclo menstrual es acondicionar el endometrio para facilitar la implantación del embrión. Por esta razón, los miomas se podrán producir ya que el tejido miomatoso del endometrio es hipersensible a estas hormonas, respondiendo a ellas y sintetizando factores que ayudan a su crecimiento. 

      Otra de las causas que pueden ayudar a la aparición de los miomas es el factor hereditario, que pueden llegar a influenciar en la aparición de estos. 
    

¿QUÉ SÍNTOMAS SON CARACTERÍSTICOS DE LOS MIOMAS UTERINOS?

    Cómo mencioné anteriormente, en muchos casos las pacientes no llegan a desarrollar síntomas característicos de padecer un mioma. 

  Los síntomas variarán de la localización, el tamaño y de la dirección de crecimiento del mioma. Algunos de los síntomas son:

  • Sangrado entre menstruacciones (metrorragia).
  • Menstruaciones más largas y abundantes, ocasionalmente con coágulos de sangre (menorragia).
  • Reglas dolorosas (dismenorrea).
  • Relaciones sexuales dolorosas (dispareunia).
  • Dolores pélvicos e hinchazón abdominal.
  • Compresión y sensación de presión en vejiga, uréter y recto, ya que los miomas de gran tamaño pueden presionar órganos cercanos debido a su tamaño y peso.
  • Sensación de orinar frecuente.
  • Anemia.      

¿CÓMO SE PUEDEN DIAGNOSTICAR LOS MIOMAS UTERINOS?

    Para llevar a cabo un buen diagnóstico de los miomas es necesario comenzar por un examen físico de la zona pélvica para ver si existen cambios en la forma del útero. Este examen debe de ser acompañado por una ecografía abdominal o transvaginal que nos ayudará para llevar a cabo un diagnóstico más certero. 

    Se pueden utilizar otras técnicas para el diagnóstico de los miomas como son la realización de una resonancia magnética, la realización de una histeroscopia/laparoscopia o una histerosonografía, que consiste en la realización de una ecografía donde a su vez se inyecta una solución salina en el interior del útero para mejorar su visualización. También se puede llevar a cabo una tomografia axial computerizada (TAC) o una Biopsia endometrial, siendo menos frecuentes el uso de estas técnicas para su diagnóstico. 


¿DE QUÉ DEPENDE EL TIPO DE TRATAMIENTO Y CUÁLES SE CONOCEN EN LA ACTUALIDAD?

    
    No a todas las pacientes que presentan miomas uterinos se llevará a cabo el mismo tipo de tratamiento. El abordaje de estos dependerá de la edad, síntomas y tipo de mioma, si la mujer está embarazada o si desea tener hijos en un futuro.


    TRATAMIENTO DE LOS SÍNTOMAS: 

  • Dispositivos intrauterinos (DIU) que ayudaran a reducir el abundante sangrado y el dolor agudo, gracias a la secreción de hormonas denominadas progestágenos. 
  • Ácido tranexámico que es usado para tratar el sangrado abundante durante los periodos menstruales. Se trata de un compuesto que pertenece a la clase de medicamentos denominados antifibrinolíticos que actúa para mejorar la coagulación de la sangre. 
  • Suplementos de hierro para los paciente que sean susceptibles de padecer anemia. 
  • Analgésicos, como el ibuprofeno o el naproxeno, para tratar los dolores de los miomas de pequeño tamaño.
    - TRATAMIENTOS HORMONALES NO INVASIVOS QUE AYUDAN A DISMINUIR EL TAMAÑO DE LOS MIOMAS: 

  • Anticonceptivos hormonales que van a regular y controlar los periodos menstruales abundantes. 
  • Análogos de la GnRH que actúa bloqueado la síntesis de hormonas femeninas, estrógenos y progesterona, controlando el sangrado y reduciendo el volumen del mioma o miomas. Uso limitado según prescripción médica. 
  • Moduladores selectivos del receptor de la progesterona (SPRMS) que consiste en el bloqueo de los receptores de la progesterona a nivel del mioma permitiendo así reducir el sangrado abundante en los periodos menstruales y el volumen de dicho mioma. Al igual que los análogos de la GnRH, su uso estará limitado según prescripción médica. 


Imagen 3: Visualización de un mioma a nivel ecográfico (Link imagen: https://www.lavanguardia.com/vida/salud/enfermedades/20190825/464252918666/mioma-fibroma-uterino-leiomiomas-tumores-no-cancerosos-utero.html)


  TRATAMIENTOS INVASIVOS QUE CONLLEVAN CIRUGÍA QUE TRATAN DIRECTAMENTE A LOS MIOMAS -> en los casos en los que no se consigue remitir los síntomas con los tratamientos previamente citados se opta por llevar a cabo un tratamiento quirúrgico. 

  • La embolización de las arterias uterinas se lleva a cabo para miomas de pequeño tamaño. Se lleva a cabo mediante la introducción en las arterias uterinas micropartículas mediante un catéter, generando la detención del riego sanguíneo del mioma provocando una reducción del tamaño o incluso llegando a la desaparición por completo de él. 
  • Otro de los tratamientos que se pueden llevar a cabo es la extirpación de los miomas manteniendo intacto el útero. Esta técnica recibe el nombre de miomectomía. Es una técnica rápida y es la más frecuente en los casos de que las mujeres deseen tener hijos en periodo próximo. Esta extirpación se puede realizar mediante histeroscopia, en el caso de los miomas submucosos, o mediante laparoscopio, para los casos de miomas subserosos. Sin embargo, con este procedimiento no se llega a garantizar que los miomas no puedan volver a crecer. 
  • Por último se puede llevar a cabo una histeroscopia, que se llevará a cabo en los casos más complejos, en mujeres de edad avanzada y que no deseen tener hijos. Consiste en la extirpación parcial o incluso total del útero. 

MIOMAS UTERINOS E INFERTILIDAD

    Los miomas uterinos se encuentran presentes en un 20-50% de las mujeres en edad reproductiva. Junto con la endometriosis, esta afección se encuentra muy relacionada con infertilidad femenina. Únicamente un 1-3% de las paciente infértiles presentan los miomas como única causa de la infertilidad, por lo que, junto con otro tipo de patologías a nivel reproductivo, serán los causantes conjuntamente de esta infertilidad, siendo este porcentaje un 5-10% de los casos de infertilidad. 

   Los miomas del tipo subseroso son los que aparecen más habitualmente y en algunos casos, estos dificultan que se llegue a producir la gestación. Por esta razón, los miomas uterinos están muy asociados como una posible causa de los abortos de repetición. Los miomas de tipo submucoso pueden provocar el bloqueo de la entrada del ovocito a las trompas de Falopio o dificultar la implantación del embrión, pudiendo llegar a dar lugar a abortos espontáneos. Los miomas de tipo intramural no están vinculados como tal en problemas de infertilidad, pero puede implicar problemas a la hora del parto ya que pueden causar el bloqueo del canal del parto, implicando que se necesite realizar una cesárea. 






















    



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